22.5.11

Guaripolo.



Ayer fue un buen sábado. Me paré tardísisisismo, me bañé y tomé un taxi para la escuela. Extrañaba la escuela, no sé como me atreví a faltar el sábado pasado...soy de lo peor. Escuela, me dormía un poco porque mi insomnio ha estado más horrible de lo normal de últimas fechas. La materia está dos dos interesante y la imparte el Mago, es muy buen maestro, cosa que agradezco. A la hora del descanso no fuimos a los tacos de siempre, fuímos a la fondita donde cheleamos, pedí una torta de milanesa que tardó en llegar y llegó algo rota del pan pero la verdad es que estuvo bien rica y más porque traía la panza pelona por aquello de que me quedé jetona. Me dió gusto ver a los chic@s y esta vez no hubo chelas ni coto al salir. Me fui al Gualmar a checar precios y a comprar algunas cosas para comer. Piché una super arrachera de puerco, algo de leche y filtros para la cafetera; caí víctima de la mercadotecnia y compré el último shampoo de herbal essences. El sol estaba insoportablemente brillante y caminé hasta circuito al terminar mis compras, al llegar a donde tomaría el express mes sorprendí de encontrar un mimo que la hacía de limpiavidrios, lo cagado es que el tipo obviamente solo hacía la mímica de limpiar y no limpiaba ni mergas, y en lugar de jabón arrojaba burbujitas, jocoso, hasta pensé en darle unas monedas, sin embargo no lo hice porque pasó el bus en ese momento.

Llegué a casa bastante cansada. Como debe ser, es que los sábados ya no me saben si no estoy cansadísima por alguna o varias razones. Caminar, parrandear, estudiar, etc. Así que tras descansar un poco comí ensalada con arrachea y de postre más café acompañado de pan con nutella. La verdad me consentí mucho. Me la pasaba entre la tv y el fb cuando me llegaron mensajes del Lolito. Sí. De Guaripolo, aquel chavito con quien anduve el año pasado y cuyo contacto perdí tras enojarnos y negarnos a vernos continuamente, ese de los ojos de aceituna.

Resulta que me agregó al FB el mismo día que cortamos el año pasado. Weird? I think so. Aún así lo acepté, jamás me cayó tan tan mal, eventualmente comentabamos nuestros estados o nos dejabamos saludos en los muros del fb. Hasta que un día me llegó un group on con un descuento para la librería donde el trabaja...Lo etiqueté a modo de broma, diciendo que si compraba el cupón Guaripolo me leería el tarot. A él le encantó la broma y dijo que sería un buen pretexto para verme. Eso fue hace como 3 semanas, le respondí que no necesitaba pretexto para verme...

Así que tras aplazarlo un par de findes, decidimos vernos un rato en la esquina del eje central con madero. Me puse nerviosa como colegiala y me dolía la panza de pensar que iba a verlo. No entiendo porque, jamás me enamoré de él, le quería mucho sí, pero no le amaba. Así que mi panza estaba revuelta como nunca antes en años. Estaba emocionada pues. Llegué al punto de encuentro acordado y nos abrazamos. Se cortó el pelo. Está super bronceado, y con barbita incipiente. Se ve ligeramente más grande con ese look, pero sigue pareciendo un chavito, se veía guapito. Empezamos a caminar por madero, buscando un sitio para beber y platicar. Nos metimos a un barsucho de madero y motolinia, al segudo piso; en el sillón que daba a la ventana. Nos empezamos a contar lo que acontecía en nuestras vidas, que ambos retomamos la escuela, que hemos hecho de interesante, gatos, familia, salud...

Y empezamos a juguetear, primero lo empecé a vacilar con el hecho de que seguía siendo interesante para los meseros, a veces no se si es él o yo, o el hecho de que nos vean juntos y nos vean romanceando a él tan chavito y a mí...pues tan yo y tan hot mama, que sé yo. Nos arrojabamos palomitas, nos reíamos de la gente fofa, del mesero acosador...en medio de eso nos empezamos a acercar. Alabé su piel, que ahora se sentía suave y no deshidratada y rasposa como cuando eramos novios. Él como siempre se encantó con la suavidad de la mía. Entre ese jugueteo empezamos a abrazarnos, las cosquillas, como siempre nunca fallan. Seguimos así un rato hasta que empezamos a embarrarnos como gatos hasta que eventualmente sucedió lo que yo esperaba secretamente que sucediera al verlo más guapito que la última vez: nos besamos.

Nos besamos un poco tierno y largo. No besa mucho mejor que antes, solo un poco, tras el primero beso nos abrazamos...y seguimos besandonos ante el asombro del mesero fofo-stalker. Bromeabamos, reíamos y me lanzaba esas pinches miradas de borrego tomando prozac que solo pueden lanzar sus ojos enorme y bellos de aceituna cuando el cabrón se lo propone. Porque mi paranoia ya me hace pensar que posiblemente también es una estrategia. ¿Para qué? no sé él ha sido de los menos sexosos novios que he tenido. Me comentó cosas horribles y pesadas de su ex-roomie que también me pudieron embarrar a mí por haber sido su novia, pero al parecer todo bien y todo negativo. FIU. Y en eso se nos fue el poco tiempo...abrazos, besos, reírnos, jugar, sentirnos la piel...al despedirnos alrededor de la 1:30am me volvió a besar y abrazar antes de abordar mi taxi...incluso me cargó. Le dije que me había dado muchísimo gusto verlo...él dijo que igual...otro beso y adiós. Fue bastante chido. Hoy le mandé otro mensajito insinuando vernos pasando las 6 como habíamos planteado ayer, dado que se canceló mi plan con mi madrina de Ocha, pero pues no quedamos en nada. Y estoy aquí, recordando feliz, el ratito que nos miramos.

Lógicamente no hablamos de regresar ni de porque tronamos...No ví motivo. ¿Para qué? Así todo estuvo muy bien.

2 Morbosete(s):

José Eduardo said...

Hasta la oreja se te ruborizó...y concuerdo contigo: cuando los rollos se tornan tan complicados de definir o explicar es mejor ni siquiera tomarse la molestia de desbaratar una maravilla imposible de reensamblar.

Sitatatirulala said...

lovely!